viernes, 29 de junio de 2012

Dejame ser tu paracaidas.


Moveras montañas más grandes de las que pisaron tus zapatos; superaras las lágrimas más gordas que tus ojos pudieron soportar y las sonrisas se te acumularan en la garganta que antes solo tenia ganas de gritar. Vivirás en todas las ruedas que un dia quisiste montar, y morderas más labios de los que te querrán hacer daño a ti. Entenderás que la grandeza no esta en los músculos, ni en las caras bonitas, ni en las medallas; sino en el corazón. Eso que a ti te sobra y tu sonrisas verdaderas derrochan. Incluso dejaras de llamarme mentirosa cuando te digo que razones tienen todos, pero que yo, muchas más que ellos.

sábado, 2 de junio de 2012

Que quiero saber a que sabe tu piel cuando te despiertas.

Respiración entrecortada y ganas de inspirar todo el aire que estais compartiendo; que los espacios no existan y que no haya leyes fisicas, solo quimicas. Quimica, dos, no aire, no espacio, no nada. Dientes en los labios que muerden y no duelen; que dejas ahi porque supone ahorrar espacio e inspirar mucho más; respirar más deprisa, menos espacio, más todo y menos de nada. Preocupate si después de eso te preguntas como seria que te despertara besandote la espalda, con suavidad, y notar su respiración fria en  la nuca. Pero no de momento, es pronto para que los arco iris ocupen espacio; no hay tiempo perdido, ni pensamientos escondidos, no hay nada que no sepais ni nada que necesites ocultar. No hay necesidad de pensar que va a pasar ni si va a doler ni nada. Solo besos que buscas por todo el cuerpo, y esas sonrisas tontas del momento. Lo demás no importa. Y si importa, ya habrá tiempo para darle espacio en el cerebro.