martes, 26 de noviembre de 2013

A un paso de ti mismo.

Creo que dicen tantas cosas, que, a veces se nos olvida plantearnos si son ciertas, o si tienen algo que ver con el mundo real; pero no nos engañemos, nos es más fácil quedarnos con la norma general, creernoslo a ciegas, que buscar una alternativa.
Es como la felicidad, sinceramente pienso que las personas huyen de ella como del fuego, de las situaciones incómodas o salir a hablar en público; siempre encuentran una opción para no ser felices; o frases como : "La felicidad no existe" ; " Es un mito" o, como no, "La felicidad es muy relativa"
Venga hombre, no me digais estupideces, que, de esas, me se unas cuantas. No hay ser humano que no haya experimentado la felicidad, pero claro, lo realmente dificil es saber agarrarse a esos momentos, para sobrellevar los malos, nos es mucho más fácil utilizar los malos para ametrallar a los buenos y asi, de paso, hacernos un poco las victimas, una dosis de atención, que nunca viene mal.
Ese momento de eclipse cuando ves a la persona a la que quieres haciendo algo que la gusta, que se le da bien; una sonrisa capturada de lejos, que no tenga astibo de mentira, falsedad o indiferencia; sonrisa en estado puro (natural, volcánico). Un padre con su hijo en brazos; la primera vez que toma una decisión por si mismo y acierta; verle crecer, a lo ancho, a lo largo, pero tambien de corazón. Una persona que se despreocupa del tiempo del reloj, que los tira a la basura y se centra en que el viento ha aparecido en la escena, que un pájaro acaba de traer pollitos al mundo; que una pareja de ancianos dan rienda suelta a su amor, después de muchos daños, de muchos años, de muchas diferencias. Encontrar el momento para darte cuenta de que el mundo no solo es crisis, maldad y crítica; que tambien hay enamorados cruzando las esquinas, con todo el tiempo por delante; que la música suena y si no es asi , siempre hay ilusión por hacerla sonar, porque alguien de el primer paso, la primera lágrima bien invertida.
Creo que la felicidad esta en las pequeñas cosas, y eso, es algo, que esta al alcance de todos; simplemente hay que tener tiempo, y ganas para darte cuenta de donde esta. Solo necesitas ser humano, sacar lo mejor de ti mismo; la parte capaz de sonreir por encima de todo, no solo para el público cuando aplaude, tambien cuando tienes que sacar horas de guión, de malas tomas, de riñas, y de cosas mal hechas. La felicidad esta al alcance del que quiere mejorar y lucha cada día para ello.
Asi que no me vengais con malas caras, ni con sonrisas de menos; la felicidad no solo es de privilegiados.

domingo, 17 de noviembre de 2013

La ropa sobre la cama

A veces solo un momento te basta para encontrar la estabilidad, para cerrar las puertas abiertas, y dejar que el pasado sea eso, pasado; ni presente, ni posible futuro. También te das cuenta de que hay personas que necesitan volver a casa para encontrarse, y necesitan un abrazo de apoyo para continuar hacia adelante. Y entonces entiendes lo necesario de ciertos abrazos, y que hay vacios del corazón que no todo el mundo es capaz de llenar, y que alomejor (solo alomejor) si que existen las personas insustituibles. Y aunque creamos que no, muchas veces necesitamos nuestro espacio para encontrarnos a nosotros mismos para no perdernos del todo, para entender que necesitas tu estabilidad si pretendes seguir en el mundo de los vivos; y en ese momento decides que tienes toda la ropa encima de la cama y necesitas colocarla por baldas porque hay tanto desorden que te ahoga, cosas a medias; otras que no has querido nombrar por miedo a que te saliera en contra; o muchas que simplemente se han sentado a esperarte a que amueblaras el salón de tu vida, para después meterte con la habitación; esa donde de niña jugabas a papás y mamás y te da mucho miedo cambiar, por nostalgia, y a veces por soledad. Nos da mucho miedo cambiar las cosas de nuestra vida, o decidir que hacer con todas ellas, porque no sabemos como nos va a salir; porque cuesta empaquetar tu vida en una caja, somos cobardes y somos absurdos; y por eso alargamos las cosas más de la cuenta. 
Pero cuando sacas una historia que creias pasada y susurras al oido todo lo que tenias ganas que decir te sientes como cuando llegas a casa y te quitas los zapatos; y sientes que ya no hay nada que ocultar, que todo esta dicho; no hay secretos pero tampoco mentiras. 
Pero tambien hay que romper con el pasado, y puede, que este sea el principio del final. 

jueves, 14 de noviembre de 2013

Juguete nuevo.

Nos encanta estrenar cosas, no tanto por el hecho de que sean nuevas, creo, que es más por el hecho de la emoción de cambiar de "aires" un poco. 
Comprarse un jersey nuevo, estrechito, de un color precioso que te favorece; esta muy bien, y estarás deseando que aparezca el momento oportuno (y en muchas personas, ni siquiera buscamos el momento, lo queremos, y lo queremos ahora) para ponertelo. Pero al segundo fin de semana de ponertelo echas de menos a tu jersey favorito; ese tan grande con el que estas tan cómoda, que no te sienta tan bien, pero te sientes tú misma con él. Y sin quererlo, has vuelto a la preciosa rutina de siempre y se te ha olvidado el jersey nuevo.  
Otras veces, nos da miedo lo nuevo, simplemente porque no sabemos a que nos estamos enfrentando, porque puede que no nos guste, o que incluso nos guste demasiado y no sepamos pararlo. Lo cómodo esta en lo conocido, ya se sabe lo que dicen : "Mejor lo bueno conocido que lo malo por conocer" ; pero siempre queda la intriga de saber si si o si no será mejor que lo que tenemos; lo que nos hace quedarnos en un tira y afloja constante. Y sentirnos un poco como cuando eramos niños y era nuestro primer día de clase, vulnerables, en el marco de la puerta, esperando que un niño de el primer paso para no arriesgarnos al rídiculo absoluto, a que se rien de nosotros, en general, a que nos desprecien por no ser lo que esperan de nosotros. 
En conclusión podriamos decir, que, agarra muy bien lo que tienes, y si aparece algo nuevo, lanzate, pero cuidadito con el flotador