miércoles, 13 de marzo de 2013


No me acuerdo en que punto de la historia me di cuenta de lo que sentia, cuando deje de compararlo con cosas que ni de lejos tenian que ver o simplemente, cuando deje de preocuparme por mi felicidad para poner la suya por delante. No recuerdo cuando fue la primera vez que vi ese flequillo despeinado y me quede embobada ,viendo como su mano resbalaba por su cara una y otra vez durante las horas interminables.
Lo bueno de los sentimientos es que existen, lo malo, que no hay manera de negarlos, de ocultarlos, y de tener miedo a soltarlos

martes, 5 de marzo de 2013

Creo que en esta vida hay limites, de los que te quejas, y limites que aparecen sin más y no te dejan avanzar aunque no sepas porque. Me he dedicado a hacer mi circulo cada vez más grande, y más, y más, y luego he pretendido meter en mi vida a todas esas esquinas que ni siquiera veía  y agradarlas a todas, y encima conseguir ser feliz es bastante imposible. Sobre todo cuando asumes que no todas las personas son iguales, que a veces decepcionan, y que otras, no es culpa de nadie, simplemente ES. Pero ya no estoy en condiciones de pensar más allá de las paredes de mi habitación, y de verdad, por una vez voy a poner la balanza para mi misma y darme cuenta que hay cosas que se escapan de mis manos, y que si deciden escurrirse, es por algo. Porque los dolores de cabeza ya no dan para más, ni tengo las suficientes energías para todo esto.