martes, 17 de diciembre de 2013

Las balas hechas a matar

Se podría decir que es el amor lo que mueve el mundo; bien sea por cosas buenas, o por las más malas. Nos perdemos en sentimientos de color de rosa, movimientos en falso llenos de celos y lágrimas; latidos de corazón que ni siquiera sabemos controlar, pero que ellos, a nosotros nos controlan como quieren. Pero tambien hemos visto como el amor ha destruido a personas, más tarde salvadas por la amistad. Le damos importancia única en nuestra vida a  algo que necesitamos, la necesidad de controlar, de ser controlados, de asegurarnos de que nos quieren; que aterrizaremos y tendremos una pista llena de luces de neón y la posibilidad de estrellarnos contra lo que nos da miedo sea prácticamente nula. Pero dejamos que algo asi nos ciegue, que la necesidad de necesidad nos evite disfrutar de lo que nos ha visto creceer; darle importancia a un segundo por delante de una vida entera; y el día que te das cuenta, el video ya no da marcha atrás, se ha estropeado y la película esta en la parte del terror, y no te gusta nada esa parte.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Cuando tienes todas las respuestas, el destino cambia todas las preguntas

Que estúpida es la mente humana, y que poco remedio parece tener. Ella que se dedica a sacar agua para alguien que hace años que no tiene sed; o que saca algo que parecía olvidado en el baúl, y tras darse cuenta de que es inservible, en vez de tirarlo, lo mete otra vez; por si te hace falta en otro momento de debilidad, para agarrarte a tus miedos, o a tu pasado tal vez. Se pone límites cada día que salta a la pata coja, o a la comba sin cuerda, o un precipicio sin fin, como caer en un agujero negro; como si después del negro hubiese un color más oscuro y más terrible. Manda más sangre al cuerpo, el corazón bombea más y entonces, si que estas perdida. Tira la piedra y esconde la mano. Te da opciones pero no te explica cual es más lógica como para otras cosas. Y en ese momento solo te lleva al pasado, como queriendote empujar al absurdo, a lo que no sientes; al engaño.
Para situaciones desesperadas, decisiones desesperadas. Pero ni estas desesperada, ni quieres tomar una decisión, pero ya te han metido en ella; y ya toca cojer papel y lápiz, y alguna que otra neurona; y la situación que no soportas; y las estupideces otra vez. Y el no saber, y la poca calma, y lo que necesitas es eso, calma.