miércoles, 16 de mayo de 2012

Y no sabes lo que eres porque nunca es suficiente.

Igual que analizas las frases, buscas soluciones entre fórmulas fisicas y en un tiempo verbal encuentras todo lo que caminas todos los dias; puedes analizar lo que tienes dentro; lo que tú eres o incluso lo que soy yo cuando estoy contigo. Podría fotografiar las caras idiotas; los silencios necesarios y los pocos incómodos. Las horas sentada en cualquier parte cuando me sobra el reloj y las llamadas teléfonicas no tienen espacio. Los dientes que parecen brillar más ahora a las 7 de la mañana que hace meses; que parece que soy capaz de pasar de 0 a 100 y que es totalmente diferente a otras veces. En el fondo no estoy explicando nada y es como escupir todo lo que tengo dentro y no ser capaz de decir una frase que tengo sentido. Los dolores de barriga mezclados con impotencia y con debilidad, inseguridad. Debilidad de esa que acaba doliendo y te cansa los huesos sin pretenderlo; si, podriamos definirlo en eso. Y 3 minutos y ya no se que me hago ni por que camino tirar, nunca se me dio mal la orientación por las calles, pero esto es diferente. No es fácil elegir un camino sabiendo que quizá decidas al entrar que quieres tomar otro y la calle ya este cerrada, por obras, por derribo o por sustitución. Sustitución, otra palabra graciosa, si sustituir, ¿todo el mundo es sustituible? ¿Cuanto tardamos en decidir que una persona puede significar lo mismo en tu vida que otra? ¿Y cuanto tiempo tarda la persona en que le duela la sustitución? Otra pregunta que entrará dentro de las nunca contestadas. No porque sea incontestable, sino porque si no lo piensas no duele. Ojos que no ven, corazón que no siente. Puede ser verdad, o la más dura de las mentiras. Soy bastante idiota y sigo creyendo en eso de la telepatia, y eso de que hay personas que estan destinadas a estar juntas; a encontrarse. El karma y toda esa energia negativa que los humanos echamos por los poros cuando nos comportamos como no debemos, hacemos daño o jugamos con los sentimientos de alguien sabiendo que lo estamos haciendo. Pero el egoismo se nos impone a veces, y los recuerdos que van unidos a él. Y la nostalgia de los momentos en los que todo salia bien y no querias pensar en el minuto siguiente por miedo. Si, miedo. Eso que te agarra la boca del estómago cuando no puedes más y no quieres sentir algo que es inevitable que sientas. Cuando el momento es perfecto y hay algo que no deja de dar vueltas en eso que llaman cabeza. Y la motivación y las falsas apariencias; la inseguridad, la estupidez; la sensación de que nada puede salir bien; tú. 
Voy a parar, todo esto ha sido como una mezcla de mucho y probablemente de nada. Nada sirve y todo, lo que es innegable es que somos cobardes de naturaleza, vencer la naturaleza siempre fue un reto. 

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