domingo, 25 de noviembre de 2012

Volvió a vestirse de niña, para saber como se sentía.

Creo que hay cosas que no lograría entender en mil vidas, ni libros que se las explicaran, dudo que halla sensaciones que un cuadro pueda plasmar o una fuga hacer temblar. A veces los olores se quedan en la ropa para siempre y no encontraba detergente que los eliminara, porque se niegan a ser olvidados,  porque hay cosas simplemente que nunca a lo largo de los años se ha sabido explicar. No creia en las definiciones biologicas de ciertas sensaciones, ni que el frio que sentia fuera de los grados bajo cero. Sentia que los únicos que sabian el porque de las cosas eran los niños, los más inocentes que veian a través de ella. Venia uno y sin siquiera conocerla, descibraba el brillo de su mirada y nunca habia sentido nada igual. Pero en realidad las cosas eran de otra manera, se puso a caminar calle arriba, calle abajo, como hacia tiempo caminaba enfurruñada cuando sus padres no la tomaban en serio; iba hasta el parque, y cuando se sentia sola, volvia a casa ,con el rabo entre las piernas, con el orgullo por los suelos. Sentia su debilidad, su niñez, su falta de años en las espaldas y llegaba esa frase de : "Ya creceras..." y cuando lo hizo deseo volver a tener que tragarse su infantil orgullo porque la cogieran en brazos hasta quedarse dormida. Pero por mucho que lo deseara, su DNI cada vez marcaba más en grande la fecha de nacimiento, y no podia evitarlo. La gente que queria se iba marchando, y ella no podia pronunciar tantos "Te echo de menos.." con lágrimas en los ojos.
Siempre la dijeron que con los años entenderia las cosas, pero cada vez entiende menos, y se siente más débil, más atacada por el paso de tiempo, por las cosas que se van y no vuelven.
Y no te has ido, pero ya te echa de menos.

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