jueves, 12 de septiembre de 2013

Si no sale lo que quiero, hago trampa

Es todo lo que quiere una princesa de cuento; es abrazo tras un :"tengo frió"; rosas a la puerta de casa, y las sonrisas cuando las pides, pero quizá no las necesitas; el tonto de bueno; el sacrificio, si podríamos llamar así al perder la cabeza por una tontería, a comerte las uñas por el pensar no pensando con la cabeza fría; hablar de ti hasta que cada centímetro de calle haya oído tu nombre. Sin embargo, llamenlo inconformismo, egoísmo, o alomejor soledad necesitada; pero no es lo que la princesa quiere. La princesa esta cansada de los cuentos de Disney y solo se conforma con la libertad, el no vernos todas las noches, pero saber que aquel día te dormiste pensando en lo torpe que soy cuando estoy nerviosa, que zona del labio me muerdo cuando la cosa se pone de otro color; pedir mi coca-cola nada más entrar al bar sin preguntar vaya.
Pero sinceramente no creo que todo esto sea cuestión de planteárselo, sacamos más de las personas sin pensarlo, sin proponernoslo que pasándonos la noche decidiendo en que vertebra de la espalda le harás cosquillas al día siguiente.





No hay comentarios:

Publicar un comentario